Despertar el instinto

Lo tenía bien adormecido, como una bestia mansa, apenas me acordaba de él. Pero la maternidad te hace despertar el impulso, te recupera el olfato, esa sabiduría que sale de dentro de tu estómago y que ruge como un león cuando uno de tus hijos está en peligro. Esa intuición de saber qué les pasa por la cabeza sin haber hablado siquiera con ellos, sólo con mirarles la cara. Ese instinto que tenía callado, ahora cuando soy madre lo experimento de vez en cuando, y aunque mi cabeza y mis pensamientos intenten silenciarle, cuando se trata de mis hijos, siempre gana la batalla.  Por mis hijos mi instinto se hace camino, va derribando los muros de las convenciones sociales, hace huecos en la cárcel de mi vergüenza y mi educación y acaba imponiendo su criterio, cueste lo que cueste.Read More