Pon una esponja Luffa en tu vida


Estoy fascinada con la esponja Luffa. Me parece increíble que hasta ahora no me haya llamado la atención su existencia y me parece increíble que habiendo alternativas naturales tan buenas, sigamos comprando estropajos artificiales.

Como dice Wikipedia, “la Lufa o Luffa es un fruto (curcubitácea), de forma de un gran calabacín, originaria de la india pero que crece de manera silvestre en la Selva Amazónica. La planta crece en forma de enredadera con flores amarillas.”

El fruto de la Luffa crece como una densa red de fibras que van formando la esponja, ¿no es alucinante? ¿O es que soy demasiado urbanita y cualquier planta poco conocida me parece un descubrimiento?

Mi fascinación mientras friego los platos no cesa y me siento como una niña, jugando con su textura, empapándola en agua y luego estrujándola bien. De verdad, que me tiene totalmente alucinada que de una planta salga algo tan fuerte y consistente. Y en esta fascinación lo que me llama la atención es eso mismo, que me parezca increíble que exista algo así en la naturaleza y me doy cuenta de lo alejada que he vivido hasta ahora de lo natural, de los materiales como la madera o la corteza de un árbol hasta el punto de que me parezca todo nuevo, como un bebé descubriendo su entorno por primera vez. ¡Cuando es lo más real que haya visto o tocado nunca!
Me da que pensar que no nos rodeemos más de estos materiales. Como los juguetes de mis hijos, muchos (cada vez menos) de plástico. Intento que no, pero antes de empezar por este camino sostenible  ya teníamos niños, así que muchos juguetes que tenemos son de plástico. Y los amigos y familiares, incluso mi marido, no siguen a rajatabla mi nueva filosofía vital. Así que seguimos con muchos juguetes “normales”. En cambio, ves los juguetes Waldorf de materiales naturales y ahora entiendo el porqué. No es un tema estético solo, sino es una forma más de acercar la naturaleza a los niños de ciudad. Que toquen madera y algodón y cuerdas naturales y conozcan su tacto y su olor, para que de mayores no les pase como a mí, que me quedo flipando con una esponja Luffa.

Así que la Luffa para mí ha sido como una revelación, una revelación de la naturaleza. Tanto que me entran ganas de tirar todos los utensilios no naturales que tengo por casa, desde la escoba de plástico hasta las gomas de pelos, pasando por la ropa sintética que tengo dese hace años. Pero claro, eso supongo que tampoco es sostenible. Pero es que ha sido tocar una Luffa y sólo querer rodearme de naturaleza…jajajaja
Y si no os habéis flipado ya, por favor mirad este video con el pelado de la Luffa, ¿no es maravilloso? ¿Un milagro de la naturaleza?

P.D. Podéis encontrar las esponjas de Luffa en Múnich en “Ohne” y en España las cultivan en Galicia y venden en su tienda online

9 thoughts on “Pon una esponja Luffa en tu vida

  1. Nada que si es tan maravillosa habrá que probarla. El otro día me fijé y en la tienda de jabones a granel tenían y según ponía, de cosecha propia. Ya te contaré

  2. Nunca había oído de ella, y no entiendo como no sabia de su existencia, Tengo que conseguirla, cuando empecé leer el artículo no me imaginé que iba a descubrir esto y con el video he quedado flipando en colores.

    Gracias por el post, ya te has ganado una nueva seguidora!

  3. En donde yo vivo (en un pequeño pueblo de Argentina) se las conocen como esponjas vegetales y son bastante comunes. Desde muy chica las uso como esponjas de baño, pero ahora tengo ganas de usarlas en toda la casa :)

    PD: La mejor parte es que mi abuela tiene varias de estas plantas, así que las esponjas me van a salir gratis :P

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