Miel: mi nuevo limpiador facial

Sí, has leído bien, miel. Desde hace unos meses en mi armario del baño también guardo un bote de cristal con miel. Y ¿qué puede hacer la miel por mi piel?

En primer lugar es antibacteriana. ¿Nunca te has preguntado por qué la miel puede durar años sin ponerse mala? Pues porque las bacterias no tienen donde quedarse. Así que cuando usas la miel como limpiador, lo que estás haciendo es facilitar la eliminación de todas esas bacterias que provocan granos y puntos negros.

En segundo lugar es antiinflamatoria. Así que a la par de ser un limpiador facial eficiente no irrita nuestra piel, todo lo contrario, nos ayuda a controlar las rojeces y las irritaciones.

También es cicatrizante, por lo que nos ayudará a sanar heriditas o granitos abiertos que podamos tener.

Y por último es hidratante. Si la aplicas en los labios unos minutos, notarás cómo se hidratan y suavizan.

¿Cómo la uso yo?

Como limpiador facial. Por las noches, después de desmaquillarme con aceite de coco, tomo un poco de miel en mis dedos y la restriego suavemente en mi cara. La textura es pringosa (qué te ibas a esperar ;-)), pero con una toalla o trapo desmaquillador húmedo se elimina fácilmente.

Como mascarilla simple. Algunas mañanas, antes de ducharme, aplico una capa de miel en todo el rostro. Es importante lavarse antes la cara y una vez se tenga la miel puesta, esperar unos 10 minutos antes de ducharse y eliminar el producto.

Como mascarilla con limón. Esto realmente sólo cuando tengo tiempo, porque al final se tarda en prepararlo. Hay que coger unas dos cucharadas de miel y mezclarlas con el zumo de un limón. Si la miel está muy dura se puede calentar al baño maría un poco, pero recuerda que al calentarla mucho, puede perder sus propiedades. Una vez lista la mezcla, se extiende en la cara y se deja actuar 20 minutos.

También he leído que es buena para reparar las puntas del cabello. Yo así todavía no la he probado porque para eso uso aceite de jojoba que me va genial. Con las yemas de los dedos mojadas en el aceite peino las puntas del cabello al salir de la ducha con el pelo todavía húmedo.

Antes de terminar un AVISO importante: No te vale cualquier miel. Al igual que para alimentarnos no podemos usar cualquier miel, cuando lo usamos para nuestra piel también tenemos que comprar productos de calidad. Así que, tanto para la cocina como para el baño, haceros con miel cruda, sin filtrar, pasteurizar ni calentar. Las mieles procesadas no sirven de nada, vamos, que pierden todas sus propiedades.

 Para más recetas caseras y mucha información sobre cosmética natural os recomiendo el blog de Littlegreendot y aquí podéis leer mis otros productos para la rutina facial y la receta de crema hidratante.

¿Alguien más usa la miel así?

 

4 thoughts on “Miel: mi nuevo limpiador facial

  1. Me ha parecido super interesante y jamas hubiera imaginado que la miel fuera a funcionar como limpiador facial y ser tan efectivo. Muchas gracias lo probaré seguro:-)

    1. Sí, es genial. Ahora he descubierto también los aceites esenciales así que tengo ganas de escribir algún post sobre ellos, porque uno de los usos que le doy es como limpiador facial.

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