Los aceites esenciales I: mi nuevo descubrimiento

Nunca digas de este agua no beberé… porque aquí estoy yo, mezclando aceites esenciales en casa y haciendo mis propios productos de limpieza , cuando hace años no me fiaba de los médicos homeopáticos, sólo me quedaba tranquila cuando me recetaban un antibiótico para los niños, el yoga me parecía una moda de pijos en mallas, la meditación algo de otra época y los aceites esenciales una chorrada más de los herbolarios y las madres hippies alemanas.

El caso es que cuando empecé a hacer el jabón de lavadora  y mi propio multiusos con vinagre y gotitas de aceite esencial de limón, empecé a mirar con otros ojos esos frasquitos oscuros pequeños con aceites puros. La pasta de dientes también la empecé a mezclar con aceite esencial de menta y poco a poco un mundo tan alejado a mí empezó a interesarme.

Pero hasta que no vi a “B a la moda” hablando del tema , no empecé a investigar y a entusiasmarme con este mundo. Soy todavía novata en esto, voy poco a poco aprendiendo y probando en casa. Un libro que me ha ayudado un montón es el de Maria L. Schasteen “Duftmedizin” (el de la foto) que sólo he encontrado en alemán, creo que ni siquiera existe traducido. Lo encontré en la biblioteca de mi barrio, así que antes de comprar un libro sobre este tema sin haberlo visto, os recomiendo que miréis en las bibliotecas de vuestra zona.

Del libro me ha gustado:

  • lo didáctico que es. Explica muy bien qué es un aceite esencial, cómo se extrae, cómo afecta a nuestro cuerpo y ejemplos reales cercanos.
  • lo práctico que es. Está lleno de recetas y usos que puedas probar en casa.
  • cómo trata el aspecto más espiritual o emocional de los aceites esenciales. Alejada de misticismo y desde un punto de vista científico, la autora intenta explicar cómo los aceites esenciales no sólo pueden ser beneficiosos para nuestra salud física sino también para nuestra salud mental.

Os dejo un resumen de los aspectos básicos que he podido aprender con este libro, y que acabé comprándome, porque está lleno de recetas chulísimas. Pero si sois novatos en esto, leed al final del artículo las PRECAUCIONES.

Qué son los aceites esenciales:

Como decían los antiguos, los aceites esenciales son el “alma de las plantas”, son sustancias que se encuentran en una planta y le otorgan su aroma particular. Mejor dicho, le otorgan sus aromas particulares, porque en función de qué parte de la planta se sustraen esas sustancias (flores, hojas, madera, ráiz, resina, cáscara de los frutos,…) el aroma puede cambiar.

Cómo se obtienen:

Hay diferentes métodos y los más habituales son la destilación en corriente de vapor y la extracción por presión de frío.

Beneficios:

Con fines terapéuticos

La aromaterapia es una técnica muy antigua, hay numerosas citas en la Biblia, por ejemplo, que hacen alusión a esta técnica. Se utilizan con fines terapéuticos, tanto a nivel físico como emocional. El de lavanda ayuda a relajarse y conciliar el sueño, el romero estimula el sistema nervioso y el árbol del té es antibacteriano.

Cada aceite esencial tiene sus particularidades y cuánto más te adentras en este mundo, más disfrutas de estas diferencias, pero se puede decir que todos comparten beneficios, gracias a su compleja composición molecular. Son antibióticos, antivirales, antisépticos y antiinflamatorios aparte de tener un impacto importante en nuestras emociones.

Con fines cosméticos

Como ya os he dicho, puedes hacer tu propia pasta de dientes con aceites esenciales o un limpiador facial con árbol del té.

Con fines de limpieza

Primero porque desinfectan y además porque dan un olor muy agradable mientras limpias. Yo uso mucho los aceites cítricos porque tienen propiedades desinfectantes. También puedes usar alguna mezcla como repelente natural de mosquitos. Muchas personas usan los aceites esenciales como purificadores de aire. Yo todavía no tengo vaporizador, así que no puedo decir mucho al respecto, salvo que estoy deseando probarlo.

Cómo se aplican:

Atención, recordar que los aceites esenciales son muy concentrados, por lo que sólo se necesitan pequeñas cantidades (unas cuantas gotas) de cada uno.

Hay varias formas para aplicarlos:

  • Directamente sobre la piel diluidos con aceites como el de almendra y el de coco.
  • Con un vaporizador.
  • En baños calientes.

Cuáles comprar

Busca siempre aceites orgánicos o sin tratar y ante la duda, pregunta siempre en un herbolario de confianza.

Precauciones

  • La mayor parte de los aceites esenciales no pueden aplicarse en su estado puro directamente sobre la piel, ante la duda siempre diluidlos con otro aceite porteador o en agua.
  • No te lo bebas directamente. A mí me han comentado que algunos sí se pueden ingerir con agua pero ante la duda NO lo hagas. Pregunta siempre a un experto.
  • Que no te toquen el ojo, si es así, lo mejor es limpiarlo con un aceite de coco o de almendras. Si usas agua, el aceite esencial entrará aún más en el ojo.
  • En mujeres embarazadas y niños hay que informarse bien antes de aplicarlos.
  • Cuidado con las alergias. La primera vez que uses un aceite aplica un poco (diluido en otro aceite o agua) en tu piel, para descartar posibles alergias.
  • Si aplicas aceites cítricos en la piel no te puede dar el sol directo las siguientes 72 horas porque pueden dejarte mancha.

P.D. Cómo veis en el título, esta es la primera parte de una serie que le dedicaré al tema, porque cuánto más metida estoy, más información interesante para compartir voy descubriendo.

 

 

6 thoughts on “Los aceites esenciales I: mi nuevo descubrimiento

  1. ¡A mí me encantan! Empecé con los básicos de lavanda y árbol de té (mi pareja imprescindible porque valen para tantas cosas…) y los utilizo en difusor, para limpieza y cosmética. Ahora he empezado a ampliar mis horizontes y estoy enamorada de los cítricos, especialmente del de naranja. Me despeja la mente y me da un chute de energía increíble :)

    1. Yo todavía estoy en los básicos, pero poco a poco voy usando más y es alucinante cómo afecta al ánimo. El difusor todavía no me lo he comprado. Tengo dudas ya que es un trasto más en casa y va contra mi filosofía de minimizar…tú tienes uno, cuál me recomendarías? Es imprescindible o se pueden calentar los aceites en los difusores de vela?

  2. ¡Hola! Te lo creas o no, en casa llevábamos unos días dándole vueltas al tema de los aceites esenciales, pero por motivos distintos. En mi búsqueda frenética de cualquier ayuda para que mi bebé durmiese siquiera un poquito mejor (por favor, por favor), encontré que igual podían ser un apoyo (especialmente diluidos y en difusor, eso sí). Todavía no nos hemos atrevido a probar, pero igual nos animamos y aprovechamos a trastear con el resto de utilidades que comentas.

    ¡Un saludo!

  3. Hola Caru

    menudo tema interesante y que me encantará que profundices. En mi casa hace ya muchos años que usamos la pareja de aceite del árbol del té + lavanda porque es la única manera que encontramos de prevenir los piojos. Desde entonces no volvió a entrar uno en casa (de piojos me refiero) y el aceite del árbol del té lo empezamos a usar para todo: herpes labiales, hongos uñas, etc etc
    Yo llevo siempre siempre encima.

    En casa yo uso para olores, el de vela + agua con un par de gotitas y estoy encantada.

    Un beso

    1. Gracias Marta. El de la vela me da miedo por los niños, pero acabo de encontrar uno totalmente ecológico que consiste en un recipiente de cristal con una tira de algodón orgánico…voy a investigar a ver si merece la pena como difusor.

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