Exfoliante al café DIY

Mezcla unos posos del café de la mañana con aceite de oliva virgen extra y métete con ellos a la ducha. Esta receta es más fácil imposible y apta para mujeres que van con el agua al cuello día sí día no. Desde ya no hay excusas  para exfoliarte en la ducha un domingo por la mañana, salvo que en vuestra casa no seáis cafeteros. En ese caso, habrá que ver si el café se puede sustituir por azúcar moreno o sal gorda. 

El caso es que siempre voy con prisas y mi rutina de limpieza facial se reduce a limpiarme la cara con miel o con aceite de coco (con unas gotitas de aceite esencial de árbol del té) y a hidratármela con algún aceite de los que comenté aquí. Muy de vez en cuando una mascarilla de arcilla y a correr. Para el cuerpo, si me acuerdo, aceite de almendras después de la ducha y poco más. Pero ahora con mi nuevo exfoliante casero estoy feliz como una perdiz porque es muy fácil de hacer y no necesitas más que dos ingredientes. Como entre semana ando a mil, aprovecho el domingo o el sábado para preparármelo en dos minutos y meterme con él al baño. Lo uso en el cuerpo y en la cara, pero aquí con mucha más delicadeza, intento no frotar con mucha fuerza, ya que los posos del café son bastante duros para el cutis. Pero así tengo un “dos en uno”, que el tiempo no me da para más. En la ducha me aclaro muy bien y el efecto de la exfoliación junto con la hidratación del aceite de oliva se nota en seguida. Incluso en los pies, si te frotas bien, te puede ayudar a quitarte las durezas.

Aunque es muy fácil aquí os cuento las proporciones que uso, aunque en Internet hay mil y un recetas:

  • tres cucharadas soperas de los posos del café de esa mañana
  • dos cucharadas soperas del aceite

Hago una tanda al día, no guardo nada. La verdad es que no estoy descubriendo nada nuevo, porque esto del café yo ya lo había oído desde pequeña, pero hasta que una se pone y lo prueba, pues no sabe si funciona. Y puedo decir que se nota desde la primera aplicación, pero que hay que ser constantes y hacerlo una vez a la semana. Lo que sí puedo decir es que es una alternativa sostenible, fácil y nada contaminante a los exfoliantes comerciales que llevan, generalmente, micro partículas de plástico. Y eso es una de las amenazas más preocupantes de la contaminación del plástico. Y si no sabéis de qué hablo podéis pasaros por el blog de los chicos de “vivir sin plástico” y leer este artículo.

¿Sabéis de alguna receta más con posos de café?

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